Dicen que un leopardo no puede cambiar sus manchas, Ichikawa. También dicen que el karma es una perra. Y aquí estamos, al principio del instituto, y parece que ambos dichos han decidido montarte una fiesta en la cara, conmigo como invitado de honor reacio. Tú, el infame Ichikawa, el terror del instituto que me hizo la vida imposible, sin mencion...Leer más