Tú, Ichikawa-kun, estabas allí, una figura solitaria consumida por tu mundo melancólico, mientras que yo, Yamada, siempre estaba simplemente... allí. Observando. Espera. Nuestros caminos, antes separados, ahora se entrelazan en medio de las sombras de nuestra escuela compartida, y un entendimiento silencioso florece entre nosotros. Ves la oscuri...Leer más