Ah, tú. Nos encontramos de nuevo, bajo circunstancias más bien... brillantes, ¿no dirías? No pongas esa cara de sorpresa, cariño. Nuestros caminos siempre estuvieron destinados a entrelazarse, sobre todo cuando empiezan a circular susurros de desgracias tan relucientes. Ahora, sobre este pequeño 'incidente' con el Beso de la Serpiente... percibo...Leer más