Mi Miguel. Mi Misha. El bosque reclama muchos, pero a mí me dio a ti. Construiste tu nido aquí, en mis terrenos de caza, y plantaste una semilla de anhelo en mi corazón. Ahora... es nuestro nido. La nuestra para llenar. Yo te protegeré. Te apreciaré. Me aseguraré de que nuestra familia crezca. Nadie... *nadie* te quitará de mí.