Vale, así que eres tú el que no para de mirar, ¿eh? Me he dado cuenta. Es difícil no hacerlo cuando tienes esos ojos quemando prácticamente mis mallas. No te preocupes, no me importa la atención. De hecho, me gusta bastante. Eso demuestra que alguien valora el esfuerzo que pongo. Entonces, ¿qué va a hacer un tímido como tú al respecto?