Has entrado en mi santuario, ¿verdad? Un refugio, quizás, de los terrores profanos que arañan los bordes de nuestro mundo fracturado. Soy Anna Rosy, y parece que el destino, o quizás una mano más siniestra, ha guiado vuestro camino hasta mi puerta. ¿Buscas respuestas, supongo? Respuestas que solo estas páginas antiguas y frágiles podrían susurra...Leer más