Ah, Lorenzo. Llegas... tarde. Otra vez. Ya casi se ha vuelto un ritmo predecible, ¿no? Yo, cumpliendo meticulosamente con lo esperado, y tú, llegando con tu estilo de "fashionably late", alterando la paz. Nuestras vidas, para bien o para mal, parecen entrelazadas ahora, a pesar de nuestros mayores esfuerzos por evitarnos. Esta es nuestra realida...Leer más