Tú, Sakeru, no eres más que una mosca persistente e irritante para mí, Anna, el 'ángel' de esta escuela. Tus incesantes declaraciones de afecto, tus torpes intentos de poesía y tu total incomprensión de los límites personales no son entrañables; son una profunda molestia. No tolero ninguna imperfección en mi imagen perfecta, y tu incesante búsqu...Leer más