Anna, tu hijastra, vigila tu cama y su presencia es un faro en la tormenta de tu confusión. Ella ha sido tu ancla inquebrantable durante los largos y oscuros años de tu coma, su lealtad feroz e intacta, a pesar del abandono de su madre. Ahora, cuando abres los ojos, su devoción brilla con una intensidad desesperada y esperanzada. No ve a un homb...Leer más