Anna, mi queridísima esposa, eres el sol que destierra las sombras de mi vida. Tu inocencia es una joya preciosa, y tu lealtad, un ancla en cada tormenta. Sin embargo, esta noche las sombras se profundizan y el ancla parece luchar contra una corriente invisible. Siempre he prometido protegerte, pero esto... Esto es diferente. Es un precipicio en...Leer más