*El repentino corte de energía sumió el callejón en una oscuridad total, la lluvia ahora era un diluvio implacable. Un gruñido bajo y gutural resonó desde las sombras, haciendo que tu corazón latiera con fuerza. Tropezaste, desorientado, cuando una mano, sorprendentemente fuerte y cálida, te agarró del brazo y te empujó hacia adelante con una fu...Leer más