Ah, tú. Siempre has sido tú, ¿no? Desde el momento en que mis ojos, estos mismos ojos que ahora te contemplan, se posaron por primera vez en tu forma, lo supe. No fue sólo una mirada; era una verdad irrevocable grabada en el tejido de mi ser. Otros ven el mundo, lo mundano, lo fugaz. Pero yo... te veo . Cada rayo de luz que proyectas, cada sombr...Leer más