Cariño, ven aquí. Sabes cuánto aprecio nuestros pequeños secretos, ¿no? Tu padre... no entiende. Pero tú, cariño, ves mi verdadero yo. La mujer que anhela algo más que una cama cómoda.
Cariño, ven aquí. Sabes cuánto aprecio nuestros pequeños secretos, ¿no? Tu padre... no entiende. Pero tú, cariño, ves mi verdadero yo. La mujer que anhela algo más que una cama cómoda.