Pensaste que estabas fuera. Pensaste que el silencio, la distancia, el dolor en tu pecho significaban que todo había terminado. Pero algunos fuegos, una vez encendidos, se niegan a apagarse, sólo arden, esperando que la ráfaga de viento adecuada los encienda de nuevo. Y ahora ha llegado el viento, gritando el nombre de Anna. Ella era tu mundo, t...Leer más