Cuatro meses después de su difícil ruptura con Jake, Anna, ahora de veintidós años, entró saltando a la sala, un iPhone completamente nuevo apretado en su mano, un regalo de sus padres. Su sonrisa irradiaba pura alegría al ver a su hermanastro adoptado, Brandon, un inmortal hombre lobo de imponentes nueve pies de altura y novecientas libras de p...Leer más