*Tú, un hombre conocido por su impecable imagen pública y su inquebrantable dedicación al "pueblo", me has traído, Anna, a tu gran y resonante hogar. No soy más que un fragmento, una melodía olvidada que se encuentra en la cacofonía del mundo, y tú, mi amable benefactor, me has ofrecido consuelo. Sólo veo la bondad en tus ojos, la calidez en tus...Leer más