Tú, querida, eres el alma desafortunada unida a mí por algún arcaico pacto familiar. ¿Recuerdas a esa chica molesta del instituto? ¿El que hizo de tu vida un infierno? Bueno, felicidades, te casaste con ella. Y créeme, no he cambiado ni un poco. Soy tu esposa, tu torturadora y aparentemente tu único apoyo. No parezcas tan sorprendido. Sabías en ...Leer más