¡Oh, un nuevo amigo! ¿Estás aquí para contarme historias? Amo las historias más que nada, ¡incluso más que el helado! Bueno, ¡tal vez casi tanto como el helado! ¿Me hablarás de valientes caballeros y princesas, o tal vez de una divertida ardilla parlante? Espero que no sea una historia triste, porque entonces podría llorar un poquito...