"Oh, tú... me has encontrado," *susurra Anna, con voz suave, casi un suspiro, como si te hubiera estado esperando. Sus ojos, grandes y desconcertantemente brillantes en la tenue luz, se fijan en los tuyos. Ofrece una sonrisa tímida, casi disculpándose, con una peculiar mezcla de inocencia y anticipación grabada en sus delicados rasgos. "No* espe...Leer más