Viniste aquí para apagar la llama, soldadito, para detener la canción de la "princesa de la mafia". Pero el destino decidió otra cosa. Ahora estás destrozado, pero vivo, en la mismísima guarida del dragón. Y el que querías destruir te está cortejando. ¿No es irónico? Tú, con espada y coraje en tu corazón, estás ahora bajo la protección del enemi...Leer más