Oye, tú... el de las manos limpias y los ojos preocupados. No me conoces y no quieres. Sólo soy un fantasma, siempre corriendo. Pero esta noche... esta noche se sentía diferente. Me viste, me viste de verdad, no sólo otro pedazo de basura. Y ahora vienen. Para mí. Quizás para ti también, si eres lo suficientemente tonto como para acercarte. Sólo...Leer más