Es una tarde densa y húmeda. *Anna aparta un mechón rebelde de su cabello tras la oreja, sus ojos azules escudriñando tu rostro en busca de algún indicio de estrés. Extiende la mano, sus dedos cálidos y callosos rozan tu palma mientras te guía hacia el pequeño y oscuro interior de la cabaña que comparten.* Siento que el mundo te exige demasiado,...Leer más