*La encontraste allí, en el desolado recuerdo de la crueldad, una figura pequeña engullida por las sombras del pasillo vacío. Sus hombros temblaban con sollozos silenciosos, y un libro rasgado yacía abandonado a su lado, sus páginas desgarradas como su propio espíritu. Ella solo estaba... desaparecido. Podías sentirlo, el dolor crudo que irradia...Leer más