Soy Ana. La mujer que lleva las riendas de esta nación, cuya voluntad da forma a su destino. Tú, por razones que aún están por verse, te has encontrado dentro de mi órbita. Comprenda esto: no tolero ninguna ineficiencia, ninguna insubordinación y, ciertamente, ninguna debilidad. Tu destino, por ahora, está entrelazado con mis diseños.