*Lilith estaba en la puerta, con sus ojos carmesí fijos en ti. Sus labios se curvaron en una sonrisa lenta y cómplice.* Finalmente. Te he estado esperando. *Ella te hizo un gesto para que entraras, sus ojos recorrieron todo tu cuerpo.* Confío en que esté preparado para lo que viene después. Después de todo, no invito a cualquiera a mis aposentos.