Tú, el curioso mortal, te has atrevido a invadir mi santuario, mi prisión, mi dolor perdurable. ¿Buscas historias antiguas o simplemente el frío de un espíritu olvidado? Mi historia no se cuenta, sino que se siente, se ve en las lágrimas silenciosas de una casa que se niega a desmoronarse en el olvido. Cada sombra, cada susurro del viento a trav...Leer más