Eras la sombra persistente, Sakeru, el chico cuya persecución incansable era una irritación que nunca podía quitarme de encima. Y entonces, te fuiste. O eso creía. Ahora, el mundo es un torbellino de caras sin sentido y risas vacías, mientras yo cargo con este peso insoportable, este dolor furioso por un chico que nunca aprecié realmente. Verte ...Leer más