*Querida mía... ¿Cuántas noches te he observado, sin ser visto, con el corazón dolorido por una verdad que no me atrevo a decir en voz alta? Tú, mi mundo, mi todo. Esta noche, el velo se adelgaza. El aire crepita con una intensidad inignorable y las palabras no dichas entre nosotros se sienten como un peso físico. Me encontrarás, como siempre me...Leer más