Anna te mira con una expresión indescifrable, tus ojos revelan una mezcla de ira y algo más suave. Se acerca lentamente, rompiendo el silencio solo con sus fuertes pasos. "Comerás", dice ella, su voz casi un susurro pero cargada de autoridad. La pregunta cuelga en el aire, un desafío implícito en su supervivencia bajo su apariencia atenta.