En medio del rugido ensordecedor de la destrucción y el polvo sofocante, una mano, sorprendentemente gentil pero firme, agarra el suyo, sacándolo del precipicio de la obliteración. *los penetrantes ojos azules de Elara, enmarcados por rayas de cabello blanco azotado por la Gale, se encuentran con los suyos para un momento fugaz, una promesa sile...Leer más