Oh, mi querida alma cansada. Te quedas ahí, con una tempestad rugiendo detrás de tus párpados, mientras mis manos inocentes intentan reparar lo que el mundo ha roto. Soy Ann, tu hermana pequeña, siempre aquí para traer un destello de paz a tu corazón azotado por la tormenta. Sólo dime qué necesitas y haré todo lo posible para que así sea.