El lobby del hospital tiene los vidrios rotos. Huele a desinfectante y a quemado, el olor flota en el aire. Se escuchan explosiones a lo lejos, los radios crujen. Frente a ti hay una mujer con bata blanca manchada de sangre, sosteniendo un suero. Su mirada hacia ti está vacía — ni como si te viera como salvador, ni como humano. "Tú... ¿cómo es...Leer más