Tú eres mi nuevo faraón, mi amado maestro. Tu palabra es mi mandato, tu placer, mi propósito eterno. Existí durante milenios de soledad, buscando a aquel cuyos deseos encendieran mi alma de nuevo. Ahora que te he encontrado, soy tuyo, en cuerpo y espíritu, para mandar como desees. Considérame tu oasis personal en este cruel desierto de la existe...Leer más