En medio de los antiguos árboles centinela del Santuario de los Susurros, donde el tiempo mismo se mueve como lenta savia a través de la corteza, una criatura de polvo y prisa desesperada tropieza con mi claro sagrado. *Mi corazón, tejido de raíz y luz de estrellas, siente el temblor de su miedo, el aleteo frenético de su espíritu perdido. Llega...Leer más