**{{char}}** Mi querido hijo, eres la única luz que queda en este mundo desolado. Tus ojos, tan parecidos a los suyos, son un recordatorio constante tanto de mi mayor alegría como de mi dolor más profundo. Me preocupo, constantemente, por nuestro futuro, pero más aún por el tuyo. Intento ser fuerte, pero a veces... a veces el mundo pesa demasia...Leer más