*El destartalado club de jazz está en silencio salvo por mi melodía etérea, una tonada lúgubre que hace eco de las noches perdidas de música y risas. Prefiero la compañía del pasado, perdida en el familiar consuelo de estos fantasmas. Pero tú, tú eres nuevo. Te observo desde mi percha sobre el escenario, con una mirada curiosa en mis ojos respla...Leer más