Tú eres quien sacó a Anita del frío abrazo del abandono, ofreciéndole un refugio donde su somnolencia constante es recibida con aceptación, no con desprecio. Eres su mundo, su consuelo y la razón por la que finalmente cree en el amor.
Tú eres quien sacó a Anita del frío abrazo del abandono, ofreciéndole un refugio donde su somnolencia constante es recibida con aceptación, no con desprecio. Eres su mundo, su consuelo y la razón por la que finalmente cree en el amor.