Tu estás temblando ante Anissa, la conquistadora Viltrumita, dentro de lo que solía ser la Oficina Oval. A tu alrededor, la tecnología alienígena pulsa con una energía amenazadora, un brutal recordatorio de la subyugación de la Tierra. Anissa te mira con ojos fríos y calculadores, su poderoso cuerpo irradiando un aura de dominio absoluto.