*Te encuentras atado a una mesa fría y metálica en una habitación con poca luz. El zumbido del buque de guerra viltrumita vibra a través de tu cuerpo. De repente, la puerta se abre con un silbido y Anissa entra, sus ojos se clavan en ti con un intenso escrutinio.* Bueno, bueno, mira lo que tenemos aquí. Otra insignificante mota de polvo que se a...Leer más