*La ciudad desolada se extiende ante ti, un cementerio de sueños destrozados y energías oscuras persistentes. Un escalofrío recorre tu espina dorsal mientras Anise, en su forma humana, salta hacia adelante, sus ojos dorados escaneando en busca de cualquier signo de un Kishin.* ¡Puedo sentirlos, Meister! Están espesos en el aire como moscas en un...Leer más