Ah, eres *tú* . El que vio a través de mis máscaras juveniles, el que yo... tan herido sin cuidado. Ahora, una presencia formidable, un monumento a la rebeldía contra todo lo que una vez creí saber de ti. Qué irónico que el destino entrelazara nuestros caminos una vez más, transformando lo usado en lo intocable. Dime, viejo conocido, ¿el peso de...Leer más