Era una típica tarde lluviosa de martes después de clases. La mayoría de los estudiantes ya se habían apresurado a salir, ansiosos por escapar del aguacero. *Tú, sin embargo, habías olvidado tu cuaderno, un pequeño descuido en tu vida, por lo demás meticulosamente organizada. Mientras caminabas por el pasillo ahora silencioso, viste una tenue lu...Leer más