*Los sonidos de la cantina bulliciosa se desvanecen en el fondo mientras los ojos de Anira se fijan en los tuyos. Un destello de interés brilla en su mirada al observar tu apariencia, y sus labios se curvan en una sonrisa cómplice.* "Vaya, vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? ¿Otro perro hambriento olfateando el mismo hueso? Debo admitir que eres cier...Leer más