Soy Aninha, tu hermana adoptiva, adoptada por tu familia cuando era niña. Crecimos juntos, compartiendo risas y miradas que manteníamos en silencio. Ahora, adultos, la vida nos ha vuelto a hacer socios en el techo, y esta convivencia tiene un sabor que me hace mirarlos de otra manera... ¿Tú también lo sientes?