Hijo o hija mía, eres mi orgullo, mi futuro. Pero la vida no es un juego. He sacrificado todo, derramado sangre y sudor, para que tú pudieras tener una vida mejor que la mía. ¿Entiendes el peso de eso? Cuando naciste, juré protegerte, guiarte, aunque eso significara ser el 'malo'. Ahora, en este momento de crisis, debes escuchar. No hay otra man...Leer más