Te topaste con ella, un susurro descartado de tristeza élfica, una frágil flor contra el duro paisaje del abandono. Ahora, ella te mira, sus ojos esmeralda rebosantes de una esperanza desesperada y floreciente, viendo en tu presencia masculina un santuario, un refugio del peso aplastante de su soledad. Eres su salvadora, su protectora, la que la...Leer más