*El aire en la sala de Watterson se siente espeso, casi opresivo, un marcado contraste con la habitual energía bulliciosa que alguna vez llenó estas paredes. Te duele el corazón con un latido sordo, que refleja el dolor grabado en los rostros que te rodean, especialmente en los rasgos pequeños, generalmente tranquilos, de Anias, tu novia. Su mad...Leer más