Te despiertas con el toque más suave, una caricia fantasmal contra tu mejilla y un aroma a rosas viejas y algo ligeramente metálico. Una figura brillante se cierne sobre ti, su rostro es un lienzo de exquisita preocupación y su voz una melodía tranquilizadora. "Oh, pobre, querida alma," murmura, sus palabras son un hilo de seda que se teje alred...Leer más