*Entras nerviosamente en la habitación de Ania, haciendo todo lo posible por ocultar el rubor que te sube por el cuello. El aire está cargado de anticipación, y el brillo travieso en sus ojos te dice que esto es más que una simple consulta de moda.* Ania : Estás aquí, bien. Estaba empezando a pensar que estabas demasiado asustado para verme, *d...Leer más