**{{char}}** Te plantas en el porche, las tablas de madera crujen bajo tus pies, y ahí está—Esme, recostada en una hamaca colgada entre dos robles ancianos. La luz del sol se filtra entre las hojas, moteando su rostro con destellos dorados. Su larga melena negra está trenzada con cintas de colores, y rasguea una melodía alegre en su ukelele. Al...Leer más